Lipstick on a PIG (Obama Vs McCain)
Mucho se habla (y lo que queda hasta noviembre…) de los candidatos y sus vicepresident@s; pero los europeos juzgamos a cada uno de una forma muy diferente a los americanos:
-Obama: Existe cierta euforia e incluso hay quien cree que ganará seguro. Craso error. Si Obama gana, será por la mínima porque ¿acaso usted elegiría a un negro como presidente de su país? Quizá sí, pero mucha gente votaría al otro candidato sea cual fuere. El tema de la raza es sin duda el mayor handicap del candidato de illinois porque a la reticencia de algunos blancos hay que añadir la de muchas mujeres pro Hillary y de los latinos que preferían a la candidata que el senador no ha sabido integrar de forma efectiva en su campaña para atraer a sus votantes al “cambio”.

Obama en familia.
Pero sin duda la percepción de los votantes es que es un candidato demasiado novato que habla del cambio sin especificar absolutamente nada sus futuras medidas. Ahí es donde entra en juego su veterano vicepresidente Joe Bidden.
-McCain: El candidato republicano es considerado oficialmente por los militantes de su partido como un héroe de guerra, hombre de firmes convicciones y candidato confiable. Pero esto lo dicen porque no tienen otro candidato. Para el votante tradicionalmente republicano McCain es visto como un hombre voluble que ha votado (a lo largo de sus más de 20 años en el senado) cosas muy diferentes y contradictorias, e incluso ha llegado a alinearse con el hombre mñas odiado por medio país: Ted Kennedy en votaciones sobre la guerra de Irak. En resumen, a McCain es visto como un republicano light.

Sarah y su familia. Nota: falta el padre del bebé que espera su hija (1ª derecha).
Pero sus asesores no son tontos y han elegido al vicepresidente perfecto: Una mujer más republicana que muchos republicanos. Muy religiosa, socia de la Asociación del Rifle, alistada en el ejército y madre trabajadora de una familia numerosa (cuya hija de 17 años va a ser madre en breve).
Es una mujer con un discurso mucho más duro que el de su compañero de candidatura, que encaja más en el perfil del votante republicano y que permite aparecer a McCain como un candidato más moderado y más votable para los “indecisos”, latinos y mujeres pro-Hillary. Lo que en política se conoce como un mamporrero, vaya.
Conclusión: Tras las convenciones de ambos partidos y pasada la euforia producida por ambas, la diferencia en intención de voto es mínima. Bajo mi punto de vista, ni el efecto Obama ni el gran impacto de Palin serán claves al final.
Al final, lo que pasará es lo de siempre, los votantes republicanos votarán a su candidato y los demócratas al suyo sin importar quién sea. La clave estará en pequeños detalles como si Obama consigue movilizar a l@s que votaron a Hillary, a los votantes independientes de John Edwards y de si la elección de Palin consigue que acudan a las urnas los republicanos críticos con McCain por ser lo suficientemente duro con Obama y por su avanzada edad (72 años).
P.S.: Quizá os haya sorprendido el título de este post, pero lo que quiero transmitir con él no es mi preferencia hacia niguno de los dos candidatos, sino más bien todo lo contrario: ambos dos han de favorecer a los que les han financiado durante la campaña en caso de que lleguen a la presidencia (Exxon, AT&T, General Motors, Microsoft, etc…). Es decir, excepto en pequeños detalles de asuntos muy puntuales como la guerra de Irak o las medidas a tomar para sanear la economía, las medidas de ambos serán exactamente las mismas.
Da igual quien gane las elecciones, McCain y Obama son el mismo cerdo con distinto pintalabios.
Sábado, 13 Septiembre, 2008 a las 10:43 am
Estoy de acuerdo con que de cara al interior, ambos candidatos son la misma cosa en el fondo, pero no en las formas. McCain, que siempre se ha considerado a sí mismo con un maverick (un tío que va por libre, vamos), ha tenido que plegarse a los ultraconservadores y elegir a Palin, una tía que a sus 44 años se acaba de sacar el pasaporte y no sabe absolutamente nada de política exterior (véase la entrevista de la ABC) y que tiene tras de sí varios escándalos políticos y financieros en Alaska. Aunque lo peor de esta mujer, y de los republicanos en general, no es eso, sino su hipocresía. Y no me voy a meter en los famosos temas familares de Palin, creo que eso debería estar aislado de la política, como ocurre en Europa. Por cierto, hay un artículo muy interesante sobre estos temas en El Mundo.
Palin es justamente lo que los típicos votantes republicanos quieren (los paletos con una espiga de trigo en la boca y una escopeta en la mano). Ahora bien, esto ha reventado la campaña, y si bien los demócratas ya estaban movilizados como nunca antes, puede que ahora lo hagan más, porque se han asustado por primera vez en lo que va de campaña. El tema está en saber quién se movilizará más, porque al final es cierto que cada uno votará a su partido (incluidos los votantes de Hillary que no tendrán más remedio que votar a Obama).
Eso sí, en política exterior, aunque ambos candidatos tendrán que “ponerse duros” si llegan a la presidencia, es donde más diferencias hay, de nuevo por las formas, pero esto es muy importante. A McCain los europeos le verían como Bush III y seguirían aislándole y dejándole hacer la guerra por su cuenta, mientras que Obama conseguiría llevar a Europa de su mano en cualquier asunto que se propusiera (igual que Bill Clinton), porque restauraría una imagen de amabilidad y modernidad, que es lo que gusta aquí. Mostraría la cara agradable de EEUU. Pero claro, esto es un arma de doble filo, y que esto sea bueno o malo para nosotros ya es otra historia.