El fin del capitalismo (III). La socialización de las pérdidas
El sueño americano. Es un tópico que se repite en muchas de las películas que vienen de Hollywood, una frase que significa todo pero no dice nada el mismo tiempo. Un modo de introducir el optimismo en las deprimidas clases medias y bajas norteamericanas. Pero al mismo tiempo, la política del miedo sigue gobernando aquél pais. ¿Qué es más poderoso? ¿O es otro caso de la hipocresía crónica que posee el pueblo norteamericano?

No sé si en la América de la posguerra -años 50 y 60- el sueño americano era real o no. Pero en la América de Ronald Reagan y George W. Bush, entre otros, tal sueño sólo era posible para las élites. El eslógan del Gobierno debería haber sido:
Privatización de las ganancias. Socialización de las pérdidas.
Desde hace ya años, hay dos factores fundamentales que han contribuido a hacer posible esta situación. Primero, la desregulación financiera, que ha permitido aumentar la especulación pura y dura en los mercados, el enriquecimiento ilegítimo de grandes inversores que únicamente han buscado el beneficio a corto plazo sin pensar que la riqueza no se genera de la nada y sin producir absolutamente nada útil para la sociedad.
Segundo, la enorme bajada de los impuestos para las rentas más altas. Cuando George W. Bush llegó a la presidencia, su principal obsesión era bajar los impuestos a los ricos y más aún a los más ricos, imponiendo un sistema regresivo que en teoría debería hacer crecer a las empresas y generar más empleo. Hubiera sido muy bonito si hubiera funcionado igual que en la teoría. Pero lo que ocurrió es que este dinero se gastó en buena parte en la especulación, el dinero fácil, y no en la ampliación de los negocios productivos, que son los que sustentan el sistema a largo plazo.
El problema de los liberales es que siguen al pie de la letra lo que aprenden en los libros de microeconomía y piensan que el ser humano es bueno, racional y responsable por naturaleza. Pero nuestra especie no es capaz de pensar claramente cuando posee una cantidad execesiva de dinero. El capitalismo puro llevado a la práctica genera externalidades tanto positivas como negativas que deben ser ajustadas por un Gobierno para promover el progreso y la justicia en una sociedad.
Ahora, después de los ocho años de la Adminsitración Bush, vemos las consecuencias de sus políticas. En la era Clinton, el gobierno federal tenía uno de los mayores superávits de la historia, los ricos pagaban los impuestos que debían y los mercados estaban mucho más vigilados. Es una época que será recordada como la de mayor progreso y paz de la historia.
Bush eliminó el superávit y pasó a una situación de déficit récord antes de acabar su primer mandato gracias a la guerra y a sus recortes fiscales. Permitió que los bancos hicieran negocio a costa de los trabajadores gracias a las hipotecas subprime. Vendió su alma a los especuladores. Y cuando todo el sistema se derrumba, la Reserva Federal con el dinero de los contribuyentes más desfavorecidos -los que han pagado impuestos- es quien rescata a los más irresponsables, alegando -y con razón- que si no se hiciera esto las consecuencias serían mucho peores aún. Eso sí, no se rescata a todo el mundo. A los que más sucias tenían las manos, como Freddie Mac y Fannie Mae, a esos sí se les ayuda. A Lehman Brothers sin embargo se le dejó caer porque dentro de lo malo, eran los que menos riesgos habían tomado.

Mensaje para los especuladores irresponsables: no os preocupéis si vuestras inversiones basura no salen bien. Si caéis, los pobres os sacarán del apuro. Ellos cargarán con la deuda.
Y ahora la administración federal está cogida por los huevos, como cualquier persona que debe dinero a otra. Igual que los contribuyentes. Y los que han petado el sistema están ahora tan tranquilos esperando a que McCain gane las elecciones, mantenga los recortes de impuestos, baje aún más los tipos de interes, nos introduzca en otra burbuja que vuelva a explotar, y axfisiar más aún a los más desfavorecidos. Otro ciclo, otra vuelta de tuerca.
Para quien controle bien el inglés, le recomiendo la lectura de este artículo para entender mejor cuales son los orígenes de la crisis financiera y qué es lo que proponen los candidatos a la presidencia para arreglarla.
Actualización: Goldman Sachs y Morgan Stanley, los dos únicos supervivientes de la crisis de la banca de inversión, abandonan este negocio y se pasan a la banca tradicional, además de someterse a un control estricto por parte de la FED. Ya era hora de dar la puntilla a este tipo de negocio y a su seudogeneración de riqueza. Parece que después de ocho años metiendo la pata, los republicanos han aprendido a hacer algo bien…





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